domingo, 22 de abril de 2012

1+1=11


Estas letras son
la danza alquimica
de lo que me queda de oir y olvidar.

Cada destello luminoso
que nace y se abre,
es acompañado por la presencia
de otro ojo de oscuridad.

Todo lo creado, 
hasta lo no manifiesto
posee su polaridad.

La busqueda de ese equilibrio
es el fin ultimo de esta existencia.

Domando la mente,
entre renuncias y feroces acechos
 que inquietan a mi paciencia.

Me convierto en aire.
Soy el viento.
El fuego me persigue, porque aún
no puede mantenerse vivo
sin ser soplado por el ego.

El vacio es necesario,
que el viento se lleve lo bello y lo triste
limpiando todos los colores de mi cielo.

Se destejen los mantras
de aquellos  banderines de Nepal
en cada movimiento,
al compàs de mi disonante respiración solar.

La impermanencia escolta,
matizando el presente del color de la muerte,
pero aun así intento,
porque es mi único poder.

Serena y descalza, estela la araña
la red de los sueños
que recién nacidos se atreven a vivir.
.

No hay comentarios:

Publicar un comentario